Archive for August, 2006

h1

La resistencia civil desde cinco perspectivas de la ciencia política contemporánea.

August 17, 2006

 

Después de las elecciones del dos de julio y de un proceso electoral controvertido lleno de tensión política, la coalición por el Bien de Todos decidió ampliar su campo de acción no sólo en la esfera institucional formal (utilizando el TEPJF como mecanismo para resolver conflictos) sino también decidió hacer presión política mediante movilizaciones de grupos, con lo cual no sólo ha hecho presión al bloquear el área neurálgica de la ciudad de México, sino también se ha posicionado exitosamente en la agenda política de medios. La llamada resistencia civil pacífica es el medio de hacer presión sobre las demás instituciones del sistema político, pero, ¿cómo interpretar este fenómeno? EL presente trabajo tratará de analizar este fenómeno desde las 5 perspectivas teóricas más recurrentes dentro de la Ciencia Política Contemporánea: el contextualismo, el reduccionismo, el utilitarismo,  el funcionalismo y el instrumentalismo.Dentro de la perspectiva del contextualismo, podríamos hacer el análisis desde el punto de vista económico y social. Este fenómeno político sólo sería el resultado de las relaciones económicas existentes dentro de la esfera social. La resistencia civil fue resultado de la tensión en las estructuras de las clases sociales. “The social stratification of modern society with its associated distribution of wealth and income has obvious major effects on political events. Class differences translate into political differences with great reliability across time and across cultures”[1]. La estrategia política del PRD y su radicalización se deben a la polarización preexistente en la esfera económica y social: una fuerte discriminación y marginación social y altos índices de pobreza que generan una polarización entre las clases sociales. El resultado de la radicalización política es sólo una manifestación de otros fenómenos existentes en esferas diferentes a la política.Dentro de la visión reduccionista la movilización del PRD y su resistencia civil se analiza tomando en cuenta no a las grandes instituciones y organizaciones sociales, sino a la interacción de los individuos y demás actores políticos dentro del fenómeno social. Para esta perspectiva el individuo, sus decisiones y sus interacciones tienen más sentido para explicar el fenómeno político que la institución; esto es, que para explicar la acción colectiva es mejor estudiarla desde niveles inferiores de agregación que desde sus agregados mayores[2]. Por lo tanto, lo importante a analizar es la interacción entre los diversos grupos dentro del PRD, la redes ciudadanas y demás asociaciones que apoyan (o forman parte) de la Coalición por el Bien de Todos. Entonces lo primordial sería analizar como se relacionan estos grupos o individuos con los operadores políticos del PRD y como se van formando redes de intereses que finalmente desembocan en la movilización social. En este caso algunos sujetos del PRD (como los grupos sociales que están más debajo de la cadena organizativa, como las corporaciones) tenderán a tener un comportamiento inconsciente, habitual y rígido; mientras que otros sujetos (como los operadores políticos y los ciudadanos no agrupados dentro del movimiento) tenderán a presentar un comportamiento consciente calculado y flexible. De esta relación de sujetos surge la movilización social del PRD.La visión utilitaria es muy parecida a la visión reduccionista: también da  un valor importante a la decisión individual y al interés. El proceso de toma de decisión es importante para el utilitarismo, y para la teoría en ciencias sociales contemporánea en general. Desde esta visión sen interpreta que la movilización de resistencia civil, cuenta con ciudadanos que deciden su acción social por medio de cálculos sobre su interés. Podríamos decir que en este caso particular muchos individuos ven en la resistencia civil y en plantón una oportunidad de maximizar su utilidad si asumimos como condición inicial que el sistema político  mexicano (y el PRD formando parte de este) es clientelar. Como la acción política es condicionada con base en estímulos de poder político y/o remuneración económica, algunos sujetos de la coalición (aquellos a los cuales AMLO dirige su mensaje, “los pobres”) verán en la movilización y la lucha por el poder político un fenómeno que los beneficiará directamente a corto y largo plazo: la utilidad no sólo se verá en la remuneración clientelar sino en la esperanza de obtener una utilidad económica mayor con el proyecto económico reformador del PRD al hacer presión para que gane. Para otros sujetos que también apoyan al movimiento (las clases medias conscientes del problema social mexicano y los operadores políticos) la utilidad será vista más en términos políticos, como cargos de poder real, la tratar de maximizar su utilidad tratando de: ya sea llegar a la presidencia o debilitar a la institución presidencial para aumentar así su utilidad política.Desde la perspectiva funcionalista podemos decir que el fenómeno de tensión y polarización que desemboca en la resistencia civil forma parte de una eficiencia histórica y un determinismo de factores sociales estructurales que necesariamente desembocaría en una crisis del sistema político. Posiblemente, y sea como sea que termine esta estrategia del PRD, habrá un equilibrio nuevo del sistema político. Los partidos políticos buscan nuevos equilibrios de poder después de coyunturas para poder mantenerse vivos en un ambiente de competitividad política. “(…) some postwar theories of political parties see party orientation and organization as equilibrium solutions to problems of survival in a competitive political environment (Down, 1957)”[3]. Por ello la radicalización del movimiento encabezado por AMLO no constituye una sorpresa si se entiende que los partidos políticos están constantemente cambiando estrategias para posicionarse en la esfera de competencia política (especialmente, electoral).Por último, el instrumentalismo analiza el fenómeno político desde los resultados de este y sus consecuencias y repercusiones. Por lo tanto, el discurso político del PRD en los medios  tendría poco sentido para el análisis, dado que los rituales, símbolos políticos y ceremonias son sólo instrumentos manipuladores de los actores políticos para conseguir el resultado deseado. “Rituals and ceremonies are defined as window-dressing for the real political processes or as instruments by which the clever and the powerful exploit the naïve and the weak”[4]. Por lo tanto, el discurso sobre la “purificación de las instituciones”, la estancia de AMLO con los manifestantes en los campamentos y el discurso sobre la “Lucha por la democracia” es la justificación de la dirigencia (que busca resultados políticos más profundos y tangibles) sobre la base, que necesita un discurso que legitime la acción política de la dirigencia de la Coalición.  Lo importante desde esta perspectiva a analizar es cuáles son los resultados políticos reales que busca la Coalición y si el método esta funcionando a sus planes. En este caso un resultado real es el posicionamiento  privilegiado de AMLO en la agenda de medios y una muestra de fuerza que funcione como carta de negociación con las otras fuerzas políticas; también la resistencia civil implica la extensión y revitalización del fenómeno de AMLO como movimiento social (más allá del PRD) para mantener viva la estructura de poder que si bien es fuerte, también es frágil. En conclusión, podemos decir que cada perspectiva aporta elementos útiles dentro del análisis al ver el fenómeno político de diferente manera: de lo general a lo particular,  del individuo a la institución, de la decisión individual al contexto, etc. Como podemos ver, la ciencia política contemporánea muestra un importante distanciamiento de la ciencia política clásica (el institucionalismo), al tomar en cuenta otros factores (políticos informales y no políticos) y depreciar el valor de otros (como la institución y su influencia social o la importancia del simbolismo en lo político).


[1] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 735

[2]  MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 735

[3] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 737

[4] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 738

Bibliografía

MARCH, James y Johan Olsen. Neo-institucionalismo: Organizational Factors in Political Life. The American Science Political Review. Stanford and Bergen

h1

LA AVERSIÓN Y TOMA DE RIESGOS.

August 5, 2006

Por: Diego Castañeda Garza

Que ha ocurrido en las pasadas elecciones y en el conflicto post electoral, si lo vemos desde la campaña negra del miedo ejecuta por el Partido Acción Nacional (PAN) podemos decir que eso es precisamente lo que ha generado mucho del caos, “El miedo sólo nos lleva a la perdición, pues es lo que nubla nuestro futuro.”

Es un hecho y hay que aceptarlo como tal mucha gente sintió temor al escuchar propuestas alternativas de AMLO la campaña rindió frutos en una parte de la sociedad y así hasta la fecha el miedo es lo que sigue guiando el actuar político del PAN y de mucha de su gente, ya sea que lo empleen como un arma como en la campaña o que lo sufran como en su negativa a contar cada voto.

Sin embargo este escrito no tiene la intención de expresar una mera opinión, así que abordare el tema del miedo y la toma de decisiones desde un punto de vista fundamentalmente económico, analizare la “Aversión al Riesgo”

Dentro de la ciencia económica se conocen diversas teorías y modelos para la toma de decisiones entre ellas “la teoría de la utilidad” “ las curvas de indiferencia” y la novedosa “teoría de la prospección” desde esta ultima es desde la cual se explica este fenómeno.

La teoría de la Prospección fue creada por Daniel Kahneman premio Nobel de economía en el año 2002 y en la cual plantea que que cada individuo evalua cada decision que toma dentre del esquema de perdidas y ganancias.

Ahora construyamos un modelo basico:

Supongamos al Elector como un consumidor y su poder de compra es el voto, para simplicar el modelo pensemos solo en dos productos el producto AMLO y el producto FCH, como nos dice Kahneman los votantes evaluaran en terminos de perdidas y ganancias.

El elector estudiara lo que le ofrece cada producto en este caso candidato y vera una seria de beneficios y costos en cada uno de ellos, por ejemplo mientras que este puede percibir como una ganancia el cambio en la politica economica que ofrece AMLO podria considerar una perdida el continuismo de FCH pero podria valorar como una ganancia el discurso legal de FCH y como una perdido lo opuesto de AMLO.

Bajo este esquema cada uno seleccionaria y haria su apuesta por lo que el a considerado le rendira mejores ganancias, es aquí donde toma relevancia la campaña del miedo.

“The evaluations around losses and gains are developed starting from a reference point. The value function, which passes through this point, is s-shaped and, as its asymmetry implies, given the same variation in absolute value, there is a bigger impact of losses than of gains (loss aversion).”
prospect_theory_small.png

Como afirma y demostró Kahneman la aversión a la perdida o la toma de decisiones de riesgo que impliquen potenciales perdidas afecta de forma mas fuerte la percepción de las perdidas, es decir si a pesar de tener una ganancia mayor se magnifica la percepción de que la perdida también existiría esta tiende a tomar mas importancia que la misma ganancia e impone al sujeto en este caso el votante una decisión no necesariamente buena.

Volviendo a nuestro modelo ahora incorporemos la campaña negativa del PAN magnificando y calificando al producto de la competencia AMLO bajo estigmas de “peligroso” mintiendo sobre una serie de propuestas este impacto es muy difícil de ser contrarestado como Kahneman nos dice ya que se tiende a darle mas importancia al riesgo de perdida que a la oportunidad de ganancia.

“An important implication of prospect theory is that the way economic agents subjectively frame an outcome or transaction in their mind affects the utility they expect or receive. This aspect of prospect theory, in particular, has been widely used in behavioural economics and mental accounting.”
img18_1.jpg

Esto nos indica que al existir la aversión al riesgo se afecta de forma subjetiva la toma de decisiones siendo que estas debieran ser objetivas obedeciendo a una lógica racional.

Sin lugar a duda esto tuvo un impacto considerable en el resulto de las elecciones hasta ese momento pues un gran numero de personas decidieron su voto bajo un influjo subjetivo y no objetivo alterando de esta forma sus perdidas y ganancias pues el miedo no es buen consejero.

Esta clase de relación también la podemos entender mejor utilizando la teoría de juegos dentro de nuestro mismo modelo básico de dos candidatos y la elección por medio del voto de cada sujeto entramos a un “juego no cooperativo” es decir un juego de transferencia de utilidad lo que gana uno lo pierde el otro.

Los modelos de juegos sin transferencia de utilidad suelen ser bi-personales, es decir, con sólo dos jugadores. Pueden ser simétricos o asimétricos según que los resultados sean idénticos desde el punto de vista de cada jugador. Pueden ser de suma cero, cuando el aumento en las ganancias de un jugador implica una disminución por igual cuantía en las del otro, o de suma no nula en caso contrario, es decir, cuando la suma de las ganancias de los jugadores puede aumentar o disminuir en función de sus decisiones.

Ahora pasando al conflicto post electoral este mismo modelo trasciende a la campaña y en gran medida polariza a la sociedad pues si lo vemos desde el punto de vista de la teoría de juegos situó a la población en un juego de “halcón-paloma” es decir donde una parte actúa de forma activa y la otra pasiva en relación a la percepción que cada parte tiene sobre sus ganancias, en este caso el resultado de la elección defendido por cada parte, bajo una sospecha profunda de fraude.

El miedo a estas alturas llega mas lejos que el mismo empleo estratégico de este como base de las teorías que nos dicen en base a que y como elegimos, este llega mas lejos por que el miedo esgrimido por unos ha pasado de ser herramienta de control a ser el que controla a sus empleadores, las actitudes tomadas por el mismo FCH y su equipo la negativa al conteo voto por voto, es en si una evidencia misma de que son victimas de su propio juego por que temen esto por la misma teoría y modelación que hemos planteado por la aversión al riesgo, el riesgo de que el conteo revierta el resultado, el miedo de que sus perdidas sean mucho mayores que sus ganancias….

Ahora el mismo Kahneman dentro de su estudio y demostración que lo llevo al Nóbel nos dio la forma de combatir esto de hacer que nuestras elecciones sean de forma racional y no emocional, que nuestras decisiones sean tomadas de forma objetiva no subjetiva esta es la información.

La información es una pieza clave dentro del desarrollo de los procesos mentales incluido la decisión, como se evalúa en la teoría de juegos, al ver esto se puede afirmar que la reacción al riesgo se ve afectada en gran medida por la información que tenemos al respecto y esto genera reacciones positivas o negativas a la toma de riesgos en todos los ámbitos que componen relaciones entre las personas y su entorno, es la información la educación la que nos libera de ser rehenes de campas mediáticas como la que hemos sido victimas y la que es fundamental para impedir que se consumen atropellos como el fraude electoral, esta es la única forma en la que nuestras expectativas sean racionales.

Fuentes: Kahneman, Daniel, and Amos Tversky (1979) “Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk”, Econometrica, XVLII (1979), 263-291.

h1

Resistencia Pacífica

August 3, 2006

-Por Diego Alejo Vázquez

A partir del domingo 30 de Julio, comenzó una nueva fase dentro de la lucha política postelectoral  de la cual es protagonista La Coalición por el Bien de Todos, encabezada por el PRD y su candidato, Andrés Manuel López Obrador. Esta nueva estrategia dentro de la llamada resistencia pacífica, implica un “plantón” en el centro de la ciudad de México como presión para que el TEPJF tome la decisión de realizar nuevamente el conteo “voto por voto, casilla por casilla”. Las consecuencias de esta estrategia no sólo impactan en la arena institucional de la esfera política, sino también en el universo social cotidiano de los ciudadanos que viven en la ciudad.

Al cerrar avenidas viales tan importantes como Reforma se desquicia el tránsito  de  la ciudad, y se genera inconformidad entre la gente que se ve directamente afectada, al ser Reforma una de las avenidas más importantes de la ciudad, en una zona céntrica. Sin embargo, y aún apelando hoy los panistas  y disgustados al famoso Bando 13, el conflicto de intereses, de libertades y de derechos va más allá de una ley local: es un problema de libertades constitucionales.

En su artículo noveno, la Carta Magna garantiza la libertad de asociación pacífica y protesta contra la autoridad, siempre y cuando se haga pacíficamente. Además, el texto constitucional es muy enfático en el sentido de respetar las protestas de carácter político: “No se considerara Ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto a una autoridad, si no se profieren injurias contra esta, ni se hiciere uso de violencias o amenazar para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que desee”. Esta ley tiene su fundamento en dos corrientes de pensamiento, una de la filosofía política y otra de la economía política: el liberalismo democrático y el corporativismo. Esta ley es democrática en cuanto garantiza la libertad de asociación de los hombres en la esfera política bien sea para dialogar cosas de la agenda política, bien para inconformarse por alguna decisión del gobierno. El liberalismo implica un control, cuestionamiento y revisión del poder público, y restringir al gobierno de usar la fuerza pública para tratar de acallar a aquellos que disienten. Es corporativa también en tanto se usó este derecho como arma corporativa por el gobierno o por partidos políticos para instrumentar el poder político. La presión de sindicatos y grupos campesinos mediante movilización y manifestación pública fue y sigue en gran medida siendo un instrumento de ciertos grupos políticos y económicos para alcanzar ciertas metas: para muestra de ello los maestros de Oaxaca (este ejemplo uno de los más extremos).

Por otro lado, el artículo 11 hace referencia a la libertad de los hombres al libre tránsito por la República. Es claro que las manifestaciones organizadas por la coalición coartarán en parte ese derecho, aunque de hecho lo que hacen es entorpecer el uso de este derecho, no obstruirlo completamente. Incluso si el Bando 13 promulgado por AMLO prohibiera la invasión de las avenidas principales, esta reglamentación jamás podrá ir en contra de los derechos expresados en la Carta Magna, dada la supremacía de la Constitución como ley fundamental.

Como conclusión, podemos decir que este conflicto genera una discusión sobre libertades, herramientas y derechos constitucionales, pero a su vez la discusión  sobrepasa la dimensión legal. Hablamos de una tensión generada por la movilización del PRD, pero no hay otra salida al conflicto, ya que la alternativa de aquellos amplios sectores desfavorecidos económicamente que ahora apoyan al PRD es reunirse y luchar contra la oligarquía del PAN, que detrás de su hipócrita respeto a las leyes e instituciones esconde también una organización corporativa y poco democrática. Ante este escenario la lucha es entre dos grandes grupos: aquellas camarillas empresariales, la industria de medios en gran medida, sindicatos blancos y grupos de derecha reaccionarios (que, hay que decirlo en voz alta, también tienen intereses de grupo, sino de clase), que mediante propaganda en medios audiovisuales y electrónicos y con amplios recursos económicos han comenzado su lucha para defender sus privilegios (como buenos oligarcas que son). Al otro lado, se alzan los grupos menos favorecidos, que, si bien sus métodos no son los más institucionales y pueden ser muchas veces cuestionables, tienen demandas comprensibles  contra un sistema político y económico que no les ha favorecido, en donde han perdido voz en las decisiones del gobierno y ante la supremacía del poder económico de sus adversarios (incluidos entre los adversarios los líderes charros como Elba Esther Gordillo), han optado por unirse y movilizarse: ellos no tienen otros instrumentos más que su aplastante mayoría, pero eso no les arrebata su derecho de perseguir un proyecto que consideran los llevará al bienestar.

h1

“Del Estado de Bienestar al Neoliberalismo: procesos ideológicos y económicos”

August 2, 2006

-Por Diego ALejo Vázquez 

A lo largo del siglo XX se han producido muy diversos cambios en los métodos de producción, en el discurso político y en la estructura financiera del capitalismo. Esto se debe, en gran medida, a su estructura interna y a factores externos a éste. Desde el inicio de la década de los 80as a nuestros días, ha habido un cambio en el funcionamiento de las políticas económicas de los países capitalistas, pasando  de las políticas keynesianas del Estado de bienestar hasta un capitalismo post industrial estructurado en las políticas neoliberales. La pregunta central en esto es ¿a que se ha debido este cambio en las relaciones Estado-capital? Para poder entender esto es necesario enfocarnos en 3 aspectos clave: primero la historia del Estado de Bienestar y su desarrollo, segundo, la evolución ideológica en las prácticas políticas y el discurso de los estados capitalistas y por último el paso del Estado de bienestar al neoliberalismo y su contexto. El presente trabajo se cifra en la idea de que el Estado de Bienestar se generó no sólo por causas económicas sino políticas, y tenía que ver más con el control de las clases obreras y su alineación a la ideología burguesa; esto se dio en un contexto de lucha entre dos grandes bloques ideológicos: comunismo versus capitalismo. Cuando el mundo comunista comenzó su decadencia tanto material como ideológica, los países capitalistas comenzaron (de nuevo) a fomentar políticas contra los obreros y las clases populares, viendo en ellos una falta de conciencia de clase y un sustento ideológico en decadencia.

El primer gran cambio del capitalismo del siglo se dio en el contexto de la primera Guerra Mundial. Esta guerra se dio por la competencia acérrima de las potencias imperialistas en Europa y a su término se dio de manifiesto la inviabilidad del capitalismo imperialista: Europa dejó de ser el centro económico y financiero del mundo  y el movimiento internacionalista obrero había tenido su primer triunfo nacional en Rusia con la creación de la URSS.  Había una depresión muy severa en Europa y Estados Unidos tuvo que intervenir para rescatar financieramente la región. A su vez, el capitalismo había pasado de ser meramente productivo a predominantemente financiero, y su centro financiero paso de Londres  a Nueva York; la crisis mas fuerte vino en  1929. “[...]se producía el crack en la Bolsa de Nueva York, punto de arranque de una depresión que se inició en Estados Unidos y que en poco tiempo se extendió al conjunto del mundo capitalista. La crisis se caracterizó por una profundidad inédita, detectable en la caída de la producción, del comercio exterior y en el enorme incremento de la
desocupación;”(Saborido, 1999: 65)

Estos síntomas pronosticados ya muy bien por Lenin en su libro “El Imperialismo: fase superior del capitalismo”, significaban contradicciones del sistema capitalista, donde la competencia imperialista y el monopolio habían destrozado el sistema anterior a la Gran Guerra y además existían ya condiciones objetivas en los países industrializados para una revolución obrera: el sindicalismo era fuerte en países como Inglaterra o Alemania y los partidos de izquierda comenzaban a surgir y a tener gran apoyo, en parte esto debido a la incompetencia de las democracias occidentales y sus políticas económicas y sociales. Además, la Unión Soviética renacía pujante económica y militarmente después de la NPE  y representaba una amenaza para el capitalismo europeo (a tal grado, que durante los 20es ingleses, alemanes y rusos desterrados formaron los batallones blancos que combatieron al Ejército Rojo). “Simultáneamente, en los margenes del mundo regido por el mercado se concretaba la acelerada industrialización soviética, dirigida con dureza por Stalin”( Saborido, 1999: 65)

 Pero el capitalismo logró sobreponerse a la crisis con las políticas económicas propuestas por Sir John Maynard Keynes, donde se reestructuran fuertemente los fundamentos del capitalismo y se toman medidas estatales para restringir la concentración monopólica, combatir el desempleo  y aumentar la demanda agregada impulsando los salarios altos y un consumo marginal elevado. El gasto público del Estado creció de manera importante, al igual que las condiciones de vida de los obreros. Desde el punto de vista ideológico, las políticas de Keynes lograron mitigar parcialmente las contradicciones de clase y sustituyeron la identidad de clase del obrero por la ego-ideología de la clase dominante cuyo sistema prometía una movilidad social. De esta manera, grandes masas de obreros fueron alienados a favor de la burguesía nacional de sus países, el caso más evidente sucedió con la Alemania nazi, donde los obreros apoyaron  incondicionalmente al sinarquismo fascista representado por Hitler.

Desde el punto de vista ideológico estas acciones generaron un cambio social producido por la clase dominante exitoso por centrarse en la cualificación más que en el sometimiento violento (a excepción del caso del fascismo, que usó una política del terror para sofocar la disidencia). El cambio social que se dio después de 1929 se debió al a descomposición del sistema en su infraestructura y a la falta de legitimidad de su ideología en lo discursivo. El cambio social se dio con medidas tanto discursivas (propaganda anti comunista) como no discursivas (medidas sociales y económicas). Esto sofocó para siempre la posibilidad de una revolución marxista o comunista en los países capitalistas industrializados al destruir todas las posibilidades de creación de una alter-ideología, sustituyéndola por la ego-ideología de la clase dominante con el argumento de la movilidad social. Pero movilidad social sólo significa reforzar el aparato burgués, lo que genera un mantenimiento de las estructuras de explotación y la perpetúa. Esto se consiguió en gran parte con un Estado “neutral” que mediaba con empresarios y sindicatos que a su vez tenían una alianza que daba mutuos beneficios y reforzaba la unidad nacional, factor (o vacuna) que todos los capitalistas necesitaban para combatir el comunismo. 

 Este modelo fue muy exitoso en Occidente y trajo condiciones de vida nunca antes vistas en los países del primer mundo, pero a finales de los setentas y principios de los ochentas surgieron críticas a este sistema. La llamada corriente neoliberal, encabezada intelectualmente  por Nozick y Friedman, criticaba la ineficiencia del Estado de Bienestar Keynesiano y pugnaba por la organización de la sociedad y la liberalización del mercado. A su vez, en estos países la izquierda perdía poder al ir perdiendo eficacia las políticas económicas keynesianas al aumentar el déficit público. A su vez, la Unión Soviética sufría una lenta descomposición debido a lo monolítico y monopólico que se había vuelto el Partido Comunista. Después de la muerte de Brezhnev en el 82, diversos líderes comunistas trataron de mantener el orden en la región sin conseguirlo. La represión de los países de Europa del Este y las invasiones rusas a Afganistán deslegitimaron el discurso que hasta ese momento se oponía al capitalismo y fortalecieron las posiciones conservadoras. Con la subida de Gorbachov al poder se trató de renovar al comunismo con la Perestroika y la Glasnot, pero era demasiado tarde: el sistema se hizo insostenible y en 1990 la Unión Soviética se desvaneció, y con ello, el único equilibrio que se mantenía entre   los intereses capitalistas y la estabilidad social.

El contexto de la instauración de políticas neoliberales es muy claro y muestra la falta de condiciones materiales e ideológicas de la clase obrera para poder combatirlas.  Por un lado, la división y especialización del trabajo impide al obrero adquirir conciencia de clase o alter ideología; por otro lado, ya no existe ningún ejemplo a seguir o estructura de influencia (como lo era la URSS) que sirva de ejemplo, apoyo o referente para combatir a la burguesía financiera. La caída de la Unión Soviética representó el triunfo del capitalismo y la hegemonía Norteamericana sobre todo el mundo. Con ello, ya no había necesidad de  mantener el bienestar de las masas trabajadoras: ellas ya no representan un peligro inminente, al contrario, ahora son vistos como un gasto innecesario del Estado. La lógica del capitalismo neoliberal es la misma del capitalismo financiero prekeynesiano: una gran especulación financiera, acumulación del capital en la elite financiera y un imperialismo que ahora se transforma en Imperio, pero sigue siendo igual de  belicoso como el de inicios de siglo XX.

En conclusión, el cambio de un Estado de Bienestar hacia uno neoliberal tiene que ver mucho con las fallas internas del Estado de Bienestar, pero más que nada, tiene su origen en el empoderamiento de los grupos empresariales conservadores y reaccionarios que aprovecharon el descrédito de la izquierda de los ochentas y noventas para subir al poder e imponer sus políticas financieras y sociales sin una oposición obrera o campesina organizada ni estructurada, sin una base teórica en la cual cifrar su lucha, después de la caída del comunismo y el socialismo real. El sistema capitalista articula su funcionamiento de acuerdo a sus condiciones históricas y económicas específicas, y el neoliberalismo no esta haciendo otra cosa que aumentar la explotación de la clase burguesa constituida por stockholders, grandes empresarios y banqueros hacia una clase obrera sin identidad y un lumpen proletariado sin capacidad de maniobrar políticamente.

 

Bibliografía Biblioteca Digital: 

·        GIROUX, Henry, “The Terror of Neoliberalism: Rethinking the Significance of Cultural Politics”, en College Literature, West Chester: Winter 2005, Vol. 32.  ·        FOSTER, John Bellamy, “The End of Rational Capitalist”, en Monthly Review, New York: March 2005, Vol. 56 

Libros  ·        SABORIDO, Jorge R. E. y Rubén L. Berenblum, Breve Historia económica del Siglo XX, Buenos Aires, Argentina: 1999, Ediciones Macchi,  pp. 22-80 ·        JESSOP, Bob, Crisis del Estado de Bienestar, Santa Fé, Bogotá: 1999, Siglo del Hombre Editores, pp. 64-100 

·        MADDISON, Angus, Historia del desarrollo capitalista. Sus Fuerzas Dinámicas, Barcelona, España: 1998, Editorial Ariel, pp.121-136