h1

La resistencia civil desde cinco perspectivas de la ciencia política contemporánea.

August 17, 2006

 

Después de las elecciones del dos de julio y de un proceso electoral controvertido lleno de tensión política, la coalición por el Bien de Todos decidió ampliar su campo de acción no sólo en la esfera institucional formal (utilizando el TEPJF como mecanismo para resolver conflictos) sino también decidió hacer presión política mediante movilizaciones de grupos, con lo cual no sólo ha hecho presión al bloquear el área neurálgica de la ciudad de México, sino también se ha posicionado exitosamente en la agenda política de medios. La llamada resistencia civil pacífica es el medio de hacer presión sobre las demás instituciones del sistema político, pero, ¿cómo interpretar este fenómeno? EL presente trabajo tratará de analizar este fenómeno desde las 5 perspectivas teóricas más recurrentes dentro de la Ciencia Política Contemporánea: el contextualismo, el reduccionismo, el utilitarismo,  el funcionalismo y el instrumentalismo.Dentro de la perspectiva del contextualismo, podríamos hacer el análisis desde el punto de vista económico y social. Este fenómeno político sólo sería el resultado de las relaciones económicas existentes dentro de la esfera social. La resistencia civil fue resultado de la tensión en las estructuras de las clases sociales. “The social stratification of modern society with its associated distribution of wealth and income has obvious major effects on political events. Class differences translate into political differences with great reliability across time and across cultures”[1]. La estrategia política del PRD y su radicalización se deben a la polarización preexistente en la esfera económica y social: una fuerte discriminación y marginación social y altos índices de pobreza que generan una polarización entre las clases sociales. El resultado de la radicalización política es sólo una manifestación de otros fenómenos existentes en esferas diferentes a la política.Dentro de la visión reduccionista la movilización del PRD y su resistencia civil se analiza tomando en cuenta no a las grandes instituciones y organizaciones sociales, sino a la interacción de los individuos y demás actores políticos dentro del fenómeno social. Para esta perspectiva el individuo, sus decisiones y sus interacciones tienen más sentido para explicar el fenómeno político que la institución; esto es, que para explicar la acción colectiva es mejor estudiarla desde niveles inferiores de agregación que desde sus agregados mayores[2]. Por lo tanto, lo importante a analizar es la interacción entre los diversos grupos dentro del PRD, la redes ciudadanas y demás asociaciones que apoyan (o forman parte) de la Coalición por el Bien de Todos. Entonces lo primordial sería analizar como se relacionan estos grupos o individuos con los operadores políticos del PRD y como se van formando redes de intereses que finalmente desembocan en la movilización social. En este caso algunos sujetos del PRD (como los grupos sociales que están más debajo de la cadena organizativa, como las corporaciones) tenderán a tener un comportamiento inconsciente, habitual y rígido; mientras que otros sujetos (como los operadores políticos y los ciudadanos no agrupados dentro del movimiento) tenderán a presentar un comportamiento consciente calculado y flexible. De esta relación de sujetos surge la movilización social del PRD.La visión utilitaria es muy parecida a la visión reduccionista: también da  un valor importante a la decisión individual y al interés. El proceso de toma de decisión es importante para el utilitarismo, y para la teoría en ciencias sociales contemporánea en general. Desde esta visión sen interpreta que la movilización de resistencia civil, cuenta con ciudadanos que deciden su acción social por medio de cálculos sobre su interés. Podríamos decir que en este caso particular muchos individuos ven en la resistencia civil y en plantón una oportunidad de maximizar su utilidad si asumimos como condición inicial que el sistema político  mexicano (y el PRD formando parte de este) es clientelar. Como la acción política es condicionada con base en estímulos de poder político y/o remuneración económica, algunos sujetos de la coalición (aquellos a los cuales AMLO dirige su mensaje, “los pobres”) verán en la movilización y la lucha por el poder político un fenómeno que los beneficiará directamente a corto y largo plazo: la utilidad no sólo se verá en la remuneración clientelar sino en la esperanza de obtener una utilidad económica mayor con el proyecto económico reformador del PRD al hacer presión para que gane. Para otros sujetos que también apoyan al movimiento (las clases medias conscientes del problema social mexicano y los operadores políticos) la utilidad será vista más en términos políticos, como cargos de poder real, la tratar de maximizar su utilidad tratando de: ya sea llegar a la presidencia o debilitar a la institución presidencial para aumentar así su utilidad política.Desde la perspectiva funcionalista podemos decir que el fenómeno de tensión y polarización que desemboca en la resistencia civil forma parte de una eficiencia histórica y un determinismo de factores sociales estructurales que necesariamente desembocaría en una crisis del sistema político. Posiblemente, y sea como sea que termine esta estrategia del PRD, habrá un equilibrio nuevo del sistema político. Los partidos políticos buscan nuevos equilibrios de poder después de coyunturas para poder mantenerse vivos en un ambiente de competitividad política. “(…) some postwar theories of political parties see party orientation and organization as equilibrium solutions to problems of survival in a competitive political environment (Down, 1957)”[3]. Por ello la radicalización del movimiento encabezado por AMLO no constituye una sorpresa si se entiende que los partidos políticos están constantemente cambiando estrategias para posicionarse en la esfera de competencia política (especialmente, electoral).Por último, el instrumentalismo analiza el fenómeno político desde los resultados de este y sus consecuencias y repercusiones. Por lo tanto, el discurso político del PRD en los medios  tendría poco sentido para el análisis, dado que los rituales, símbolos políticos y ceremonias son sólo instrumentos manipuladores de los actores políticos para conseguir el resultado deseado. “Rituals and ceremonies are defined as window-dressing for the real political processes or as instruments by which the clever and the powerful exploit the naïve and the weak”[4]. Por lo tanto, el discurso sobre la “purificación de las instituciones”, la estancia de AMLO con los manifestantes en los campamentos y el discurso sobre la “Lucha por la democracia” es la justificación de la dirigencia (que busca resultados políticos más profundos y tangibles) sobre la base, que necesita un discurso que legitime la acción política de la dirigencia de la Coalición.  Lo importante desde esta perspectiva a analizar es cuáles son los resultados políticos reales que busca la Coalición y si el método esta funcionando a sus planes. En este caso un resultado real es el posicionamiento  privilegiado de AMLO en la agenda de medios y una muestra de fuerza que funcione como carta de negociación con las otras fuerzas políticas; también la resistencia civil implica la extensión y revitalización del fenómeno de AMLO como movimiento social (más allá del PRD) para mantener viva la estructura de poder que si bien es fuerte, también es frágil. En conclusión, podemos decir que cada perspectiva aporta elementos útiles dentro del análisis al ver el fenómeno político de diferente manera: de lo general a lo particular,  del individuo a la institución, de la decisión individual al contexto, etc. Como podemos ver, la ciencia política contemporánea muestra un importante distanciamiento de la ciencia política clásica (el institucionalismo), al tomar en cuenta otros factores (políticos informales y no políticos) y depreciar el valor de otros (como la institución y su influencia social o la importancia del simbolismo en lo político).


[1] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 735

[2]  MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 735

[3] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 737

[4] MARCH, James et Johan Olsen. Neo-institutionalism: Organizational Factors in Political Life. Pag. 738

Bibliografía

MARCH, James y Johan Olsen. Neo-institucionalismo: Organizational Factors in Political Life. The American Science Political Review. Stanford and Bergen

2 comments

  1. ford houston


  2. Hi!,



Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: